Ayer ví tu foto.

Tu historia,

con un futuro donde no seré.

Vuelves tu mirada,

insinúas olvidar.


Cierras los ojos

tres segundos trémulos hasta los huesos.

Pretendes no estar,

el día que la lluvia besó las crines de la tierra.

Cuando tus sueños tuvieron piel

y se pregonaban alcanzables.


Niegas el mundo haciéndose chiquito

A nuestros pies.

Únicamente sabes recordar

Lo falso. Que todo es falso: como un amor eterno.

Y si no lo sabes aun,

sabrás que el amor eterno no es más que lastima y costumbre.


Decides recordar cada lágrima

desdibujando tu sonrisa, y apagando

el fulgor de tus ojos.


Cuando sales dejas junto al periódico,

los días de inocencia,

días de querer cambiar el mundo,

de querer ser eternos,

de ser uno.


Ya tus lágrimas me han borrado

como las olas nuestras huellas

Sin querer hacerlo.

Pero igual ya está hecho.

Por eso ruego disculpas al pasado

anhelando que el futuro me perdone.

(sin titulo)

I

Un segundo es suficiente,
para que tu imagen se forje en mi mente.
Un segundo, es la frontera entre:
estar aquí y que tu estés sin mi.

Por un instante,
tu aroma trastoca mis desquicios.
En un letargo eterno
mi mente se preña de locuras
que hablan por los dos.

Un segundo basta,
para tejer un universo de deseos trémulos.

De súbito,
un suspiro nos engulle,
trocando la vida en pecado.

Tu Imagen

Abro los ojos, y tu imagen,
(que brota del sueño que los cerraba)
irrumpe en mi mente,
sin previo aviso,
porque te recuerdo aun cuando no debo,
y a veces sin quererlo.

Esta noche imagino tu imagen
posada en la ventana.
Y puedo sentir el terciopelo de tu voz.
Y me enamoro del fulgor de tus ojos.
Y bates tus alas asfixiando todo dolor,
todos los temores.

Trato de entender el lenguaje de tu mirada.
Y ya no distingo realidad. Y mi universo
es tu imagen.
Esta noche, mi razón:
verte sino en sueños.

Tiempo

Cruzó, el elefante corazón de azúcar, el río,
una y otra vez.
Para ver a su amiga enjaulada.
Una libélula resignada
a morir en soledad.

Y el agua del río, cristal diáfano,
su corazón desgastaba,
a besos, a mordiscos.

En su camino no encontró piedras,
o centinelas depredadores,
solo aguas de rutina.

Este periplo eterno
agotó su corazón.
Inerme ante el cristal,
su corazón murió sordo.

En la blanca bestia
ya no sobraba amor,
ya no sobraba compasión,
en su mente solo habitan ideas de acero.

Y no volvió a amar
ni a su amiga logró liberar.

Eterna

Dulce libélula
congelada en los escalones.
Luce eterna
observando la ciudad.
Dibujando fina melodía
con el silencio
a su alrededor.

Con su sonrisa
de rodomiel
aparta sal y ardor
cristalizando el aire
durmiendo el tiempo.

Leve crisálida diáfana
hilvana los sueños
del prosaico cantor.

Glacial lirio de férvida mirada.
I
cor de Venus abona tan bella visión.
N
ació la trova para ella melancólica y callada.
A
sí grabo en piedra mi canción…

y la veo… y suspiro.

Despues de un lustro de muerte....

Hoy siento renacer,
después de un lustro de muerte.
La mañana está viva,
después de un lustro de oscuridad.
Sucumbió el fragor de mis angustias,
después de un lustro de tormentos.

Se fueron las sombras,
pero volverán,
siempre lo hacen.
Y la libélula de alas verdes,
como el zacate
del panteón esta primavera,
me enseñó a volar
y no se entera.

Esta libélula de ojos rojos
y voz de terciopelo,
fue quien me despertó
esta mañana,
y no se entera.

Mañana pueden volver las sombras,
mañana se pueden apagar tus colores,
mañana puedo volver al gélido desierto de la soledad
y nunca mas escuchar tu canto
y nunca mas ver el rubor en tus mejillas,
pero hoy…

…serás eterna.

Estudiantes

Hoy me despertó
un trueno que hizo
temblar el firmamento,
como los retumbos
que anuncian:
la primera lluvia de mayo.

Pero me equivoqué,
no son rumores de lluvia
y estoy a mitad de abril,
es fuego,
es pólvora
y hartazgo.

Y vuelo por las calles,
torrenteras de miedo,
hambre y valor.
Y huelo hecatombes de caucho
y acero retorcido,
que expelen mefíticas sombras
sobre el holliniento horizonte.
Siento la represión
en el ardor de garganta
y el dolor de oído.

El viento me cuenta:
“Estamos llegando al final de la calle
y no vinimos a sufrir pueril discurso”.

Esta vez las bombas no anuncian
cumpleaños,
pregonan el nacimiento de un GRITO
iracundo
que la puérpera patria
alimenta con la indolencia
del que no se sabe parricida.

Lamentos cotidianos

Espeso bosque
desvirgado por manchas de cemento,
progreso, se engañan algunos.
Desde tu más alta cima,
La histórica loma,
te observo.
Entre humo y angustias,
entre tijeretas y pipilachas
con su errática danza
tan sinuosa como tu historia,
me ataca la incertidumbre
de tu próximo amanecer.

El lenguaje de tu mirada

Despierto está,
recién nacido mi sentir.
Sentimiento de aire:
es el sentimiento mudo,
cuando las palabras
flotan en las miradas.

Te conozco frágil,
Te sé sensible, divina.
Cuando la sangre ahoga
la razón.
Cuando el misterio
de tu ser
hace cuerdos mis desquicios.
Cuando mis delirios
y soledad, se vuelcan
al papel, desesperados
por cantar.

Y al final,
mucho mas sensible
que al amanecer,
cuando la poesía se hace
pequeña
y sus rimas imposibles,
se nieguen a despertar,
sueño,
mis ojos te hayan sabido escuchar.

El último misterio

Y cuando cada enigma se nos entregue desnudo.
Sin velos ni sombras,
se asome inocua la verdad.
Y cada pequeño miedo pierda razón.
Que misterio moverá el universo,
cuando se descubra imperfecta la creación.
Y se torne inútil el flujo del tiempo.
Y ya inútil el tiempo.
Cuando lo espiritual sea digno de vergüenza.
Y las respuestas dejen de nacer.

Sin Dios que acusar.
Que nos quedará?

Despues de la última vela

“cuando somos, la muerte no es,
y cuando estamos muertos, no somos”
Epicuro

La oscuridad de cerrar los ojos en la noche negra
sordo y sin voz.
Sin preguntas
que te martillen la sien
pues ya no hay martillo que asir.
Sin angustia ni felicidad.

Sin miedo de ensuciarte el alma
alma que no levita ni cae
que no vaga ni pena
pues ya no está
igual que vos.

Ahí ya no hay amor
No hay para que sentir
todo lo amable se te acabó
todo se quedó.

La inseparable duda
que no encontrará respuesta
pues no hay quien le responda
también acaba
como tu alma y tu cuerpo.

La oscuridad eterna
que brota
no te duele en los ojos
no hay ansiedad
no hay soledad
ya no hay conciencia

No nacerán árboles que matar
No volaran ni cantaran aves para asesinar
No hay aire que vicies
ni agua que contamines

Ahora es cuando la angustia
del instante venidero
socava la inocencia
Ahora es cuando el ardor
de la incertidumbre
revienta la paciencia
Pero cuando la ultima luz
se apague
no habrá…
nada.

Desquicio

Si el sonido no es
sonido,
si no hay un oído
capaz de sentirlo.
¿Es, mi poesía
cuando nadie la ha
sufrido?
¿Existe mi amor?
¿Puede existir,
cuando a nadie he querido?
¡¿y yo?!
-¿Qué es cuando no hay
una sola neurona
desperdiciada en recordarle?
¿Son todos, un sueño comandado
por mis deseos?
¿Qué hay de los delirios de Marx?
¿Soy materia eterna en el infinito?

¿Estoy atrapado acaso
en un fastidioso ciclo
de rencor, nación de los justos?
¿Qué tal títeres, juguetes,
diversión del carpintero?
Libres dentro de una obra
con guión terminado.

Llorar por quien está en el lodo

Una mariposa mutilada
nunca será gusano,
no importa su pasado.
Fácil es olvidar
el dolor que no se sintió.
Más lo es vivir
bajo la sombra de que mis sueños serán la realidad
de quien llora por hambre,
amor,
de quien sufre por sentir.

Gritar tus sueños
en nombre del que no tiene voz,
señalar tu camino al ciego,
podrán apaciguar
tus miedos;
ser guerrillero en banquetes imperiales,
discutir con tu reflejo
en la cerveza,
buscando razones,
tejiendo soluciones,
podrán hincharte el corazón,
armarte de ideales.

Pero, ni los sueños rebeldes,
ni las lagrimas por dolor ajeno,
o la fatiga mental,
a la mariposa sus alas sanaran.

Buscando hogar

Desdibujando sueños en el aire,
ciega, migrando, buscando su ayer,
loca y desorientada,
va la mariposa.

De tan mala suerte su vida,
que no sabe de su belleza,
sin camino, sin hogar, volando,
preguntando:
-¿Adonde he de llegar?.
Viva por el miedo,
de caer,
de su vuelo, de sus sueños,
batiendo preciosas alas, comiendo esperanzas.

Agradeciendo a su maldita ceguera,
de no conocer el mundo, y dejarla vivir,
su mundo, de maravillas, de sueños anhelados,
su pequeño mundo lleno de amor, sin cercas, sin ideas,
sin casas, sin misas, sin ella.

Amor y Paz

Un pequeño niño camino a su hogar,
por veredas sin tristeza,
encontró en su andar
un viejo de barba espesa.
El hombre de piel nubosa,
abrigado en la cruel muerte,
buscó dentro de su esposa
dos grandes piedras de la suerte.

Entregó las bellas rocas,
al indio de blanca conciencia,
a cambio de sus antiguas creencias,
convenciéndole de que eran locas.

Ahora la historia a cambiado,
el indio, sin creencias,
y mucho menos riquezas,
lleno de tristeza ha caminado,
solo, sin paz y sin techo,
siempre cargando las pepas,
una brillante en las ideas,
y otra sangrante en el pecho.

El antes libre y soberano,
ahora esclavo del anciano,
ha querido soltarse las amarras,
ha querido salvar a sus críos,
sin saber, que ya no es dueño de sus tierras,
sin saber, que ya no es dueño de sus líos
sin saber siquiera, que ya es libre.

Hoy el viejo ha cambiado,
pero de sus entrañas salido,
vaga por el mundo, ataviado,
un pequeño simio malparido.

Esta noche el anciano llora, al saber de la peste
que han sembrado sus dos cuentas de la suerte.

Inicio

Cotidiano,
es mi amor:
cual parejas en un parque,
un niño aprendiendo a andar.

Maravilla del día a día:
como mujer pariendo,
un soldado que regresa mas humano.
Igual a la noche o el alba.

Así como el crepúsculo
pinta el cielo de belleza hoy, lo hará mañana.
Así no hay rutina viciosa,
si tengo tus ojos.
Ni hay días amargos si tengo tus labios.

***

Es suficiente rastro,
un pellizco en el rostro de la tierra?
Un epitafio grabado en un mar
de sueños e ilusiones sin futuro.

Rodarán mis gritos entre tinta, polvo
y papel del color de la tierra?
O serán compañeros de la lluvia,
vagando con el viento,
ahogados en la eternidad?

***

En el corazón del lago,
dos celosos centinelas,
orgullosos flanquean
un paraíso que amenaza existir.

Musa de cantos y leyendas.
Entre sus senderos sucumbe la realidad

Ahí las leyendas son cotidianas
como sus calles eternas
de andar sin parar.

***

Quiero creer,
Que hay en las nubes bailando, serafines.
En la paz anunciada por armoniosos clarines.
Que hay santos sangrando penas, sudando vida.
En hombres dando sus días a una misión celestial.
Que hay un castigo infernal.
Quiero verte y llamarte elegida.

No quiero saber,
De heraldos voceando muertes
O niños en el mundo a su suerte.
De madres vendiendo sus gritos, sus vidas
O falsos profetas en lo cierto.
De espectros de sangre dando vida al desierto
Ni aves con alas caídas.

Quiero olvidar,
Que el Amor murió.
Quiero olvidar,
el río, el pájaro, la selva y el desnutrido, y bastardo crío que lo acompañan en su tumba.


***

Hoy aprendí de amores,
no de mentiras complacientes,
ni de amables guiños provocadores,
mas bien de la vida consientes,
amores vivos y animales,
amores honestos, infernales,
amores malditos por los cielos,
amores llenos de anhelos,
amores negados a ruegos,
amores sin te quiero
ni falsos pero.

Hoy olvidé horrores
simples y voraces,
hoy olí todas las flores
y creí en todas los versos de un poema de amor.


***


Esta noche, como todas,
hay almas que lloran, inspirando bohemios.
Enigmas de la razón, caminando por ríos
de cemento,
ganando días y perdiendo el amor.
Inquisidoras del dolor de hombres solos.

Mujeres-niñas, jugando a no sentir.
Sabihondas del arte de vivir y de amar.
Enemigas del pecado guardado.
Olvidos siempre presentes en la memoria,
réprobas del cielo, tejedoras del paraíso,
penitentes acompañantes despilfarrando calor,
hijas, madres,
rosas, orquídeas,
cisnes, gaviotas,
vírgenes, santas,
mujeres simplemente mujeres, dolor y nada mas...


***

¿Quien me puede decir
a que sabe un sueño muerto?.
¿Quien ha podido sentir
el grito sordo del viento?.
¿Quien será el primero en alzar mano
si pregunto de virtud sin cobardía?.
Cuantos han dado su canto por un hermano,
sin mas paga que la simple alegría
de sentirse parte del brillo
en el ojo del pueblo hambriento.

El mundo ha sabido de virtuosas flores.
Mi casa está llena de partos sin dolores,
pero me falta en el pensamiento,
una caja de hierro con sentimientos.