Despues de la última vela

“cuando somos, la muerte no es,
y cuando estamos muertos, no somos”
Epicuro

La oscuridad de cerrar los ojos en la noche negra
sordo y sin voz.
Sin preguntas
que te martillen la sien
pues ya no hay martillo que asir.
Sin angustia ni felicidad.

Sin miedo de ensuciarte el alma
alma que no levita ni cae
que no vaga ni pena
pues ya no está
igual que vos.

Ahí ya no hay amor
No hay para que sentir
todo lo amable se te acabó
todo se quedó.

La inseparable duda
que no encontrará respuesta
pues no hay quien le responda
también acaba
como tu alma y tu cuerpo.

La oscuridad eterna
que brota
no te duele en los ojos
no hay ansiedad
no hay soledad
ya no hay conciencia

No nacerán árboles que matar
No volaran ni cantaran aves para asesinar
No hay aire que vicies
ni agua que contamines

Ahora es cuando la angustia
del instante venidero
socava la inocencia
Ahora es cuando el ardor
de la incertidumbre
revienta la paciencia
Pero cuando la ultima luz
se apague
no habrá…
nada.

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