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Cotidiano,
es mi amor:
cual parejas en un parque,
un niño aprendiendo a andar.

Maravilla del día a día:
como mujer pariendo,
un soldado que regresa mas humano.
Igual a la noche o el alba.

Así como el crepúsculo
pinta el cielo de belleza hoy, lo hará mañana.
Así no hay rutina viciosa,
si tengo tus ojos.
Ni hay días amargos si tengo tus labios.

***

Es suficiente rastro,
un pellizco en el rostro de la tierra?
Un epitafio grabado en un mar
de sueños e ilusiones sin futuro.

Rodarán mis gritos entre tinta, polvo
y papel del color de la tierra?
O serán compañeros de la lluvia,
vagando con el viento,
ahogados en la eternidad?

***

En el corazón del lago,
dos celosos centinelas,
orgullosos flanquean
un paraíso que amenaza existir.

Musa de cantos y leyendas.
Entre sus senderos sucumbe la realidad

Ahí las leyendas son cotidianas
como sus calles eternas
de andar sin parar.

***

Quiero creer,
Que hay en las nubes bailando, serafines.
En la paz anunciada por armoniosos clarines.
Que hay santos sangrando penas, sudando vida.
En hombres dando sus días a una misión celestial.
Que hay un castigo infernal.
Quiero verte y llamarte elegida.

No quiero saber,
De heraldos voceando muertes
O niños en el mundo a su suerte.
De madres vendiendo sus gritos, sus vidas
O falsos profetas en lo cierto.
De espectros de sangre dando vida al desierto
Ni aves con alas caídas.

Quiero olvidar,
Que el Amor murió.
Quiero olvidar,
el río, el pájaro, la selva y el desnutrido, y bastardo crío que lo acompañan en su tumba.


***

Hoy aprendí de amores,
no de mentiras complacientes,
ni de amables guiños provocadores,
mas bien de la vida consientes,
amores vivos y animales,
amores honestos, infernales,
amores malditos por los cielos,
amores llenos de anhelos,
amores negados a ruegos,
amores sin te quiero
ni falsos pero.

Hoy olvidé horrores
simples y voraces,
hoy olí todas las flores
y creí en todas los versos de un poema de amor.


***


Esta noche, como todas,
hay almas que lloran, inspirando bohemios.
Enigmas de la razón, caminando por ríos
de cemento,
ganando días y perdiendo el amor.
Inquisidoras del dolor de hombres solos.

Mujeres-niñas, jugando a no sentir.
Sabihondas del arte de vivir y de amar.
Enemigas del pecado guardado.
Olvidos siempre presentes en la memoria,
réprobas del cielo, tejedoras del paraíso,
penitentes acompañantes despilfarrando calor,
hijas, madres,
rosas, orquídeas,
cisnes, gaviotas,
vírgenes, santas,
mujeres simplemente mujeres, dolor y nada mas...


***

¿Quien me puede decir
a que sabe un sueño muerto?.
¿Quien ha podido sentir
el grito sordo del viento?.
¿Quien será el primero en alzar mano
si pregunto de virtud sin cobardía?.
Cuantos han dado su canto por un hermano,
sin mas paga que la simple alegría
de sentirse parte del brillo
en el ojo del pueblo hambriento.

El mundo ha sabido de virtuosas flores.
Mi casa está llena de partos sin dolores,
pero me falta en el pensamiento,
una caja de hierro con sentimientos.